NEGOCIO

Concurso de acreedores: todo lo que necesitas saber

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Seguro que alguna vez has oído la frase “concurso de acreedores” ¿Verdad? Pues eso ocurre porque esta situación se da más de lo que nos imaginamos. Sin embargo, noto cierto desconocimiento respecto al tema, ya que solemos creer que se trata de una quiebra de empresa, pero no es exactamente eso ¿Lo quieres saber?

Se trata de un procedimiento jurídico cuyo fin es solucionar la insolvencia o falta de liquidez de un negocio. Es un instrumento al que se acogen los acreedores que quieren cobrar lo debido, pero también al que se acoge la empresa en cuestión que quiere continuar la actividad y evitar la desaparición.

Para que se dé un concurso de acreedores no se necesita que estemos ante una empresa grande o ante una empresa en términos generales, sino que puede tratarse de un profesional que ejerce servicios o de un simple autónomo. A día de hoy, los concursos de acreedores, normalmente, suelen estar protagonizados por empresas grandes o Pymes.

En conclusión, el fin que se persigue es que ambas partes ganen: la empresa continua el negocio y el acreedor recibe el dinero debido. Sin embargo, aquí aparecen ciertos problemas para los intereses de los acreedores: posibles rebajas en la deuda.

¿Ganan ambas partes?

Tirando de teoría, supuestamente, sí; sin embargo, yo nunca creo que las dos partes ganen por igual en cualquier litigo, ya que suele obtener más una parte que la otra cuando éstas están enfrentadas. Al final, el acreedor no percibe lo que tenía pensado percibir, debido a que este procedimiento busca la defensa de la parte débil: el deudor, es decir, la empresa.

Esta protección, en términos garantistas, es fabulosa para quien debe dinero y quiere pagar; pero, lamentablemente, es una figura jurídica a la que se acogen muchas empresas que deben por malas gestiones o finanzas y no quieren pagar, o pagar lo estipulado.

Por tanto, este procedimiento suele representar una lata para el acreedor que quiere que se le pague la totalidad de su deuda. La causa de ello reside en que se hace un trato de favor al deudor que debe mucho dinero, rebajándole la deuda a fin de no renunciar al cumplimiento de la obligación.

¿Es un procedimiento largo?

Hay que tener en cuenta que abrir un proceso en España es una odisea, imaginaros un concurso de acreedores. Normalmente, es un proceso bastante largo en el cual la parte deudora puede alargarlo innecesariamente con recursos, etc. Ello no quiere decir que vaya a ganar el litigio, simplemente está consiguiendo que se nos acabe la paciencia y ganar tiempo.

Siempre es conveniente evitar ir a juicio, ya sea a audiencia previa o a cualquier mecanismo de solución de conflictos. El juicio siempre será costoso, producirá una solución traumática y tardará mucho tiempo en terminarse. Esto cambia según el país, pero en España, al menos, es así.

Fases del concurso de acreedores

Fases del concurso de acreedores

1. Actos preliminares: cuando se presenta la solicitud, toda la documentación y se admite a trámite.

2. Fase común: es una fase bastante amplia, ya que se produce el acto de admisión a trámite, como la entrega del informe concursal. Dicho esto, quedan suspendidas todas las ejecuciones o prescripciones en marcha.

3. Resolución: el Juez de lo Mercantil resuelve el asunto, basándose en los hechos y circunstancias del caso concreto.

4. Responsabilidad: ya sólo queda saber si hay convenio o liquidación. Cuando no se llega a un acuerdo entre las partes, se procede a la liquidación. Hasta llegar a este momento, puede transcurrir mucho o poco tiempo, siempre dependerá de la complejidad del caso.

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